lunes, 30 de septiembre de 2013

Receta: Fricandó con champiñones

Esto del fricandó no lo había oído mencionar en mi vida, hasta que me propuse hacer la receta salada del reto de tía Alia de este mes.
¡Qué poca culturilla gastronómica, por favor!

Tocaba ponerse un poco al día buscando información en internet, que para algo la tenemos, y resulta que es un plato típico catalán, una especie de guiso de filete de ternera que habitualmente se hace con setas.



La receta de tía Alia curiosamente no incluía setas, aunque me parece un poco una lástima porque con ellas se convierte en un plato redondo, y sin ellas te está pidiendo alguna guarnición o acompañamiento que lo complete.
Pero como además no es temporada aún de setas, unos champiñoncitos me pareció que venían genial.

Por el resto, hice el guiso a mi gusto, añadiendo algo de zanahoria y un toque de vino que me pareció que quedarían ricos.
Y por supuesto aprovechamos para mojar un buen pan casero en la salsita.


domingo, 29 de septiembre de 2013

Receta: Caldo de jamón

A uno que yo me sé le gusta mucho el jamón, pero mucho mucho mucho.¡Debe ser amor!

Así que desde hace un par de años compramos un jamón entero para casa.

Que parece un desembolso muy grande, porque es bastante dinerillo así de golpe, pero yo creo que si te pones a hacer cuentas no sale tan caro: al final te da para un montón de entrantes, picoteos variados y meriendas apetecibles con solo añadirle un poco de pan casero y un chorrito de aceite.
¡Y eso que te ahorras en comprar fiambres cutres y embutidos envasados!


Puestos a aprovechar, podemos buscarle un buen uso hasta al hueso, que nos vale para hacer un buen caldo casero a fuego lento.

Como yo le tengo bastante manía a los caldos esos de pastilla, la verdad es que me va a venir de perlas.
Mañana mismo publico la primera receta preparada con este caldito rico, rico y de jamoncito.



jueves, 26 de septiembre de 2013

Receta: Helado de yogur

¿Quién dice que los helados son para el verano?

Aunque el otoño haya llegado, sigue apeteciendo tener algo bien fresquito para tomar en las tardes calurosas que aún nos quedan.
Y cuando el calor nos empiece a abandonar, siempre podemos utilizarlo para acompañar un brownie bien calentito.


La verdad es que tenía un par de yogures que quería usar antes de que empezasen a ponerse pochos, y ahora que los yogures helados y similares están tan de moda me pareció que aprovecharlos de esta manera era un plan de lo más refrescante.

Ya que estaba improvisando, opté por hacerlo lo más sencillo posible, y la verdad es que la textura quedó fantástica.


lunes, 23 de septiembre de 2013

Receta: Calabacín a la plancha en aceite (para su conservación)

Después de que nos dieran un sustito, y corre para acá, corre para allá para hacer la mochilacon lo básico y salir pitando, pasamos unos días "relajados" de acompañantes de hospital.
Al final, alivio y vuelta a la rutina. Que se hace rara, ahora tenemos que adaptarnos de nuevo a ella.
Pero lo importante es que las cosas vuelvan a estar bien ^-^

Cóidatenos moito, Vitoria!


Como ni ganas había de pasar el rato en internet, el blog quedó en modo pausa hasta hoy, que aprovecho para publicar esta receta de conserva que ya hice hace un par de semanas.

En el huerto de mi madre salieron este año un par de calabacines de tamaño gigante, de los que algún trocito se utilizó para hacer flan de zanahoria y calabacín y otro poco fue en el risotto de calabacín, pero ante el riesgo de acabar aborreciéndolos tocó tirar de libro de conservas y buscar una salida que fuese bastante duradera.

Ahora que ya están listos, cocinaditos y conservados en distintos botes, basta sacar una rodajita cuando haga falta.



El calabacín así preparado tiene un curioso regusto a limón, por lo que recomiendan usarlo de aperitivo con hierbas frescas, aunque nosotros lo hemos usado como parte de un acompañamiento de un plato y diría que una ensalada templada también puede quedar la mar de curioso.


lunes, 16 de septiembre de 2013

Receta: Pan de chapata

La chapata (ciabatta) es un pan de origen italiano que cada vez se ve más en las panaderías, supongo que porque su forma aplanada hace que resulte muy práctico para cortar por la mitad y hacer unas tostas o bien un bocata.

La primera vez que lo preparé en casa me lo tomé un poco como un reto, porque había leído en más de un sitio que las masas húmedas como esta son algo difíciles de trabajar.
¡Pues a mí me parece todo lo contrario!
Son blanditas y manejables, elásticas, y permiten unos amasados mucho más dinámicos.

Tanto me gustan que he ido añadiendo un poquito más de humedad a otras de mis recetas, tanto de pan como de pizza.
Pero eso es otra historia, que me voy por los cerros de Úbeda.


Mi libro de recetas de pan de referencia tiene una para hacer tres chapatas.
En el primer momento me dije que tres eran muchas, así que reduje la proporción de ingredientes e hice una sola.
Me gustó, y repetí unas cuantas veces, pero acabé entendiendo el porqué de hacer tres a la vez: el proceso de elaboración es tan lento y la velocidad a las que nos zampamos este pan tan rápida que casi no da tiempo a tener una lista tras acabar la primera.

Así que decidí hacer las tres, sí, pero aprovechando para congelar dos de ellas en un estado avanzado de la preparación.
Y de ese modo, cuando no tengo tiempo o ganas, solo tengo que descongelar y hornear para tener un delicioso pan fresco.

La de la foto es una chapata congelada.
Y se ve bien rica, ¿no?


viernes, 13 de septiembre de 2013

Receta: Risotto de calabacín y zanahoria

El flan de calabacín y zanahoria es ya una de nuestras cenas clásicas.
Porque es una forma muy apetecible de comer algo más de verdura, y resulta ligerito a pesar de ser una comida muy completa. Y, sobre todo, porque está muy rico.

Como tengo un par de calabacines enormes a los que dar salida pensé que podía hacer algo distinto pero utilizando esos mismos dos ingredientes, ya que es una combinación que tanto me gusta.
Y opté por un risotto.

Es la primera vez que preparo uno de estos platos de arroz típicamente italianos, y aunque resulta laborioso la verdad es que queda la mar de rico, así que seguro que no será la última.


¡Ah! Y también hay una novedad en el blog.

He creado una nueva sección para poder navegar por las distintas categorías de recetas publicadas, que podeis ver en el menú superior.
Es que a veces me cuesta encontrar lo que busco y pensé que si el blog sigue creciendo a este ritmo sería más cómodo y sencillo tener alguna clase de organización por categorías.
¡Espero que os parezca práctico!


viernes, 6 de septiembre de 2013

Receta: Solomillo en salsa de naranja

¡Qué ricas quedan las frutas acompañando a la carne!

Ya había probado a hacer magret de pato con salsa de naranja, pero me parece que es la primera vez que utilizo esta fruta para acompañar carne de cerdo.


La receta original era con lomo de cerdo, pero como personalmente me encanta la jugosidad del solomillo pues hice ese pequeño cambio.

Son dos piezas muy fácilmente intercambiables en multitud de recetas, sobre todo dependiendo del presupuesto que manejemos, porque sí es cierto que el lomo es mucho más económico.

Como yo cocino solo para dos, de vez en cuando me puedo dar el capricho y optar por las carnes más caras, pero imagino que si tuviese que servir a media docena de bocas hambrientas lo haría con muchísima menos frecuencia.



¡Imprescindible un poco de pan para mojar en la salsita!


domingo, 1 de septiembre de 2013

Receta: Helado de licor de leche merengada

Llega septiembre y toca regresar a la rutina de estos últimos tiempos.
¡De vuelta a la cocina! Y ya que estamos, de vuelta al blog :)

Para empezar con buen pie, estreno temporada con otra receta golosa de helado casero, sencillísima, para hacer sin heladera como siempre, y en nuestro caso totalmente de aprovechamiento.
Porque a base de mudanzas y cambios de compañeros de piso tocó hacer un poco de revisión de qué cosas iban quedando en casa, y una de ellas era un licor de leche merengada que ni se sabe muy bien de donde ha salido.
No sé si lo habéis visto alguna vez, esta marca en concreto tiene una botella muy mona decorada cual vaca con su cencerro y todo, pero lo cierto es que tras probarla no nos convenció demasiado...

Así que, ¿qué hacemos para aprovecharla?
Pues en pleno verano parecía que la mejor opción era hacer un helado bien cremoso para tomar de postre o merienda.


La inspiración vino a raíz de una receta de helado de Baileys, aunque no seguí los mismos pasos en absoluto sino que opté por utilizar una técnica similar a la que empleé en el helado de cereza, porque además de parecerme sencillísima lo cierto es que si algo nos funciona tan bien ¿por qué no adaptarlo?

El resultado  favorece y mucho al sabor del licor con el que está preparado, y gracias al alcohol que contiene no necesario sacarlo del congelador con antelación para obtener un helado cremoso y fundente.
Le queda muy bien el acompañarlo de un poco de sirope de chocolate, o incluso crema de chocolate fundido como en la foto, pero solo también está para chuparse los dedos.